En Ermita del Conde tenemos un proyecto. No sólo un proyecto enológico. Tenemos un proyecto social, un proyecto de compromiso con el entorno rural de Coruña del Conde y con sus familias.

Lideramos un proyecto de recuperación de viñedos centenarios y puesta en valor y recuperación de la uva autóctona de la variedad “Albillo Mayor”.

El objetivo principal de esta recuperación se basa en la ilusión:

– ilusión por recuperar viñedos que en algunas ocasiones habían sido mal atendidos e incluso casi abandonados, por el eclipse de variedades extranjeras que se impusieron en la zona.

– ilusión por compartir con viticultores veteranos el trabajo de las viñas a mano, cepa a cepa, y con los pies en el suelo.

– Ilusión por el futuro, para los hijos de los que pusieron las semillas, y que se plantea como una empresa con proyección comercial, basando su filosofía en precios dignos, que hacen que el trabajo sea una recompensa al esfuerzo.

Otro de los objetivos es formentar una nueva revolución en la zona para sacar lo mejor las variedades Albillo, Tempranillo y Bobal (variedad conocida como “Valenciano” en la zona), para la recuperar la elaboración de los famosos claretes con los que la Ribera del Duero vio nacer sus primeros vinos.

Una de las grandes ventajas para llevar a cabo este proyecto, es que contamos con un entorno privilegiado: rozando los 1.000 metros de altura en una de las regiones de mayor potencial para la elaboración de vinos equilibrados y persistentes, con notas frescas y viveza.

Desde Ermita del Conde, apostamos por la tradición y la innovación. Realizamos acciones formativas en la bodega a las que acuden agricultores de más de 70 años y sus hijos. Salimos a realizar operaciones al campo en viñedos tan viejos (algunos de ellos pre-filoxéricos en tierras arenosas) que hacen que nos planteemos tratar a cada cepa como una obra de arte que hay que interpretar de manera única.